sábado, 21 de marzo de 2009

ENSAYO.

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIO NAL EXPERIMENTAL
“SIMÓN RODRÍGUEZ”
DECANATO DE POSTGRADO
MAESTRIA ROBINSONIANA
Curso: Organización de la Ciencia y la Tecnología
bajo el enfoque de la CTS
Facilitador: Willians Arias.







ENSAYO

EVOLUCIÓN EPISTEMOLÓGICA EN LA CONCEPCIÓNDE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA







Participantes:

Alcalá Sandra
Aguilar Alicia
Carmona Bernabella
Gómez Luisa Dalila
Santamaría Luis



Las sociedades humanas, aún las más primitivas, siempre han producido conocimientos y técnicas para resolver sus problemas. Para Umaña (2005) la ciencia es el saber conceptual oficial de una sociedad, el cual es utilizado para comprender el mundo, para suministrar explicaciones, relatos coherentes, clasificaciones lo más organizadas posibles de los seres, los objetos, los acontecimientos de la vida humana. En la ciencia se desarrollan clasificaciones organizadas conceptualmente y conceptos cada vez más generales y abstractos y de cada vez más amplia aplicación. Así surgen las taxonomías y las teorías explicativas.

El saber está relacionado con los seres vivos, bien sean vegetales, animales o humanos, mientras que la técnica es un saber hacer relacionado con objetos inanimados, relacionada con el desarrollo y uso de artefactos (objetos que son producto de la acción humana). Esos artefactos pueden ser para uso directo (vestido, adorno, techo); o pueden ser herramientas, utensilios, objetos útiles en la consecución de fines directos; o pueden ser herramientas para fabricar herramientas y así sucesivamente en progresivos grados de elaboración. El conjunto de artefactos que utiliza una sociedad es la base de su saber técnico.

Pues bien, por eso las primeras comunidades humanas se clasificaban por los materiales que usaban en: Edad de Piedra, Edad del Bronce, Edad del Hierro. Una vez, que se conocen los procedimientos para dar forma a los metales (al hierro, por ejemplo) se multiplicarán los objetos para diferentes usos, que utilizan estos materiales. Ese principio técnico se tratará de aplicar de muchas formas. Por ejemplo, una vez se haya descubierto que el filo de los objetos corta, o que una vara se puede usar como palanca, surgen muchas aplicaciones de cada uno de los principios y luego aplicaciones que combinan diferentes principios y conocimientos básicos sobre técnicas de fabricación o de utilización de algún tipo de materiales.

A medida que las sociedades van evolucionando, se descubren técnicas básicas, para el desarrollo de otras. Así podemos notar que cuando el ser humano inventó la aldea y el modo de vivir sedentario. La aldea se hizo más estable y se convirtió en ciudad la posibilidad de guardar muchos utensilios se hizo inmensa y empezaron a aparecer más y mejores materiales. Además la ciudad llevó a una mayor especialización en el trabajo y por ende el saber técnico tuvo un cambio cualitativo, empezaron a aparecer especialistas en cada una de las actividades, lo cual facilitó el descubrimiento de más procedimientos básicos y más principios técnicos. Obviamente, al ser la casa un gran artefacto, compuesta por un número grande de elementos, aparece así la ciudad, la cual puede verse como un sistema coordinado de muchos artefactos, como un superartefacto, un gran dispositivo construido por el ser humano. Como es lógico no sólo hubo un gran salto técnico y tecnológico al aparecer la ciudad. Las relaciones humanas se volvieron mucho más complejas, el lenguaje se hizo más elaborado. Fue necesario que el humano fuera consciente de la organización social que se daba a sí mismo, por lo que surgió la política y el derecho. El derecho con su serie de normas y preceptos dio además un primer modelo para interpretar la realidad. La naturaleza también debía seguir leyes. Así vemos como el derecho precede a la ciencia. La ciudad es uno de los grandes inventos de la humanidad, lo que significa que el mundo del humano se convierte cada vez más un mundo construido por el mismo.

Por consiguiente, tanto la ciencia como el saber técnico son patrimonios de toda la sociedad que las crea y existe una parte de esos saberes que es compartida por un amplio número de sus integrantes. Sin embargo, en la medida en que la especialización de labores avanza, se forman núcleos más o menos cerrados dentro de los cuales se tiene un dominio más amplio de esos saberes. Los sacerdotes primero y los filósofos después van haciéndose dueños del saber conceptual teórico, del conocimiento oficial avanzado de la ciencia. Los artesanos primero y luego el conjunto de técnicos, constructores, tejedores, ceramistas, ferreros, van apropiándose del saber práctico que aprovechan otros especialistas en otras labores como los pastores, los agricultores o los soldados. En las sociedades urbanas de la antigüedad se tenían ya redes sociales complejas que manejaban los dos tipos de saberes. En Roma se dio una especialización avanzada en la cual existían filósofos, escribanos, legisladores, políticos, historiadores, sacerdotes y adivinos, astrónomos y naturalistas, que manejaban todos ellos el saber verbal conceptual.

Tal como podemos apreciar, tanto la ciencia como el saber técnico eran predominio de esa sociedad incipiente, pero con el surgimiento de la ciudad, con la evolución del hombre, se incorporaron también cambios drásticos para sus habitantes, tanto ontológico como epistémico, que van en detrimento de algunos y en favor de otros, tanto era así que en la sociedad romana y en las sociedades esclavistas en general se dio una división de labores tal que las actividades relacionadas con los artefactos y el mundo físico estaba reservado a los esclavos y ciudadanos no romanos y el trabajo intelectual, el conocimiento conceptual, las artes liberales (de los hombres libres), el derecho, la política eran para los ciudadanos romanos. Ese carácter subordinado no permitió que el saber técnico se uniera al saber de la ciencia, ya que esos dos tipos de saberes estaban, en principio, en manos de clases diferentes de la sociedad.

Por consiguiente, el drama que estamos confrontando nosotros los llamados hombres del siglo XXI, es heredado de siglos pasados. Así pues, el saber continúa parcializado, concentrado en élites clasistas, en manos de los más poderosos, con la idea de dominar a los más débiles, tanto en lo económico, político, intelectual, social… Actualmente, son las grandes potencias los dueños del mundo, los dueños del conocimiento del saber y del capital, ahogando siempre a los países más débiles, los países del tercer mundo. Esto sólo lo hacen con el interés de tenernos sometidos, subyugados a su voluntad, dependientes de sus conocimiento y de su tecnología, y de su ideología capitalista en detrimento de las clases más vulnerables.

Si bien es cierto, en los actuales momentos, en nuestro país estamos viviendo un despertar de la conciencia. Es en estos últimos diez años, cuando contamos con una Ley de ciencias y Tecnología y no sólo eso, por vez primera, tenemos un Software libre, que significa independencia y soberanía, el cual favorece el conocimiento científico y tecnológico, la democratización del acceso a Internet y al Conocimiento en el marco del Plan Nacional de Tecnologías de Información y Comunicación, a través del cual se emprende el camino hacia el proceso de modernización del Estado. Todo enmarcado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 110 y con apoyo de la Ley de Telecomunicaciones en los artículos 1 y 12 y sus disposiciones legales.

Al hacer retrospección como investigadores, sentimos que tuvimos muchas limitaciones en el pasado, pues en ese entonces, en nuestro país no existía para el público en general el acceso a internet, lo que dificultaba en gran medida los trabajos de investigación, se perdía mucho tiempo y dinero al consultar en las bibliotecas públicas. En muchas ocasiones no habían los libros requeridos, o en otros caso se hallaban mutilados, es decir sin las hojas respectivas, porque usuarios inescrupulosos se posesionaban de algunas de ellas. En otros casos había poca disposición de los bibliotecarios para brindar la información al investigador.

Como investigadores del interior del país, como es nuestro caso, teníamos que trasladarnos a la capital de la república para obtener la información, y muchas veces teníamos que volver sin ella, con cansancio, frustración, perdida de dinero y desgaste físico y emocional. Lo que ocasionaba muchas veces que la investigación se estancara o se dejara sin hacer.

Ahora, que contamos con el gran apoyo del internet y demás tecnología de punta, tenemos grandes retos: lograr que los avances de la ciencia y la tecnología que se multiplican diariamente, beneficien a la mayoría de la Humanidad. Otro de los grandes retos, es la sustentabilidad, la cual presupone alcanzar una armonía entre todos los atributos correspondientes al desarrollo, al saber, a la economía, la sociedad, la naturaleza, la cultura y la tecnología, donde la dimensión ambiental se integre al proceso de desarrollo.
Pues bien, consideramos que uno de los grandes obstáculos que se habían presentado en nuestro país era el interés de las políticas gubernamentales para que el conocimiento científico y tecnológico no estuviera al alcance de todos. Hoy día, esta situación ha dado un giro de ciento ochenta grados, gracias al impulso del Nuevo Proyecto de país, vemos como cada día el pueblo obtiene el conocimiento en tiempo rápido, gracias a las TIC.
En la actualidad son pocas las comunidades que no cuentan con el servicio de internet. Ahora vemos, más que nunca como el Ministerio de Educación Popular de la República Bolivariana de Venezuela, está dotando de laboratorios tecnológicos a las Instituciones Escolares, desde la etapa Inicial hasta la Superior, con el interés de que todos estemos bien informados. Para así, promover activamente el desarrollo académico, científico y cultural, para lograr el acceso adecuado y uso efectivo de Internet. Todo ello, con la intención de contribuir con el desarrollo de la investigación y el conocimiento en el sector de las tecnologías de la información y la prestación de servicios al ciudadano, además de lograr independencia y soberanía
En este sentido, consideramos que estas políticas educativas puestas en práctica durante estos últimos diez años, no sólo le permiten al individuo crecer como persona, sino que a partir de ese conocimiento intelectual, intrínseco, podríamos llamarlo endógeno, le permite descubrir, develar, ese potencial que tiene como persona, pero que por muchos años estaba constreñido por intereses oscuros, con el fin de mantenerlo subyugado, sometido, marginado, en un mundo al que se le había hecho creer, que era ese al cual él pertenecía, sin tener derecho a nada; pero que hoy, ha despertado para convertirse en un ser crítico, protagónico, participativo, reflexivo y altamente comprometido con el bienestar de todos.

Finalmente, pensamos que a partir de estos conocimientos, los hombres y mujeres, ya sintiéndose libres, van obteniendo otra cosmovisión del mundo, y a la vez, reflexionar que no son una isla, que ellos se deben a una sociedad y que tienen derecho a participar en colectividad, para lograr los modos y medios para cubrir las necesidades, tanto básicas como intelectuales, que contribuyan a la óptima calidad de vida que tanto merecen, y que nunca antes se le había reconocido, y a la vez participar activamente a enrumbar los destinos, de las comunidades locales y regionales de nuestro país.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

ALANA, Cristopherdj (2007). El Desarrollo Endógeno en Venezuela. La “Misión Vuelvan Caras y las Misiones Sociales”.

CASACUBERTA, David, Estany, Anna (2004). ¿EUREKA? El trasfondo de un descubrimiento sobre el cáncer y la genética molecular. Tusquets. Barcelona.

Constitución (1.999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela,36860, Diciembre 30, 1.999.

FOUREZ, Gerard (1.993). Alfabetización Científica y Tecnológica acerca de las finalidades de la enseñanza de las ciencias.
GÓMEZ CHACÓN, Carolina (2.002). Software Libre en Venezuela: Independencia o Soberanía Tecnológica.

GONZALEZ LEÓN, Celestino (2.008) Gestión Ambiental y Sostenibilidad

LEY ORGÁNICA DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN. Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela.

UMAÑA, Antonio, (2.005). Origen y evolución de la Ciencia y la Tecnología.